Como convertirte en un maestro de los clósets ordenados

La idea de un closet minimalista y siempre limpio, coordinado por colores y perfectamente ordenado suena muy bien, especialmente si tienes poco espacio y cero ganas de tener que estar organizando las cosas todos los días. Sin embargo, hagas lo que hagas, el desorden siempre encuentra la menara de volver a tu vida y no puedes evitarlo ni limitándote a sobrevivir con 10 piezas básicas o jurando que no vas a volver a comprar nada.

Tener un clóset ordenado es la clave de la felicidad, es una razón menos para estresarte (está comprobado que el desorden produce estrés emocional) o discutir porque siempre hay algo tirado en el piso. También te ayuda a estar listo más rápido en la mañana, ya sabes, para poder dormir unos minutos más, y evita que te conviertas en un hoarder (acumulador)

Ten en cuenta estos puntos importantes:

  • No guardes nada que no te quede
    La ropa demasiado grande o  pequeña no tiene lugar en tu clóset, no importa cuántas veces digas que vas a bajar de peso o ganar músculo para llenarla, si algo no te queda no hay razón para guardarlo y además ocupa espacio que podrías estar usando para guardar otras cosas que sí usas.

 

  •  No intentes poner demasiado en un solo lugar
    Meter demasiada ropa en un solo lugar es la mejor manera de asegurarte que se va a dañar, o por lo menos que va a terminar llena de arrugas. Lo más recomendable es dejar un poco de espacio entre cada pieza, uno o dos dedos, para asegurarte de que todo esté en buen estado y de que no haya nada escondiéndose entre tu ropa (desde una tshirt perdida hasta un calcetín sin par).

 

  • Sigue la “one year rule”
    Todos amamos comprar, no importa si eres hombre o mujer, pero cada vez que compras algo nuevo deberías preguntarte si realmente lo vas a usar y si combina con lo que ya tienes, de lo contrario vas a terminar con una colección de cosas que no has usado, pero que tampoco has sacado del clóset. La regla básica es, si no has usado algo en más de un año, es momento de despedirte y donarlo (o tirarlo si está en muy mal estado) a alguien que no lo va a dejar aventado en el fondo de un cajón.

 

  • Organiza por categoría, después por color
    La mejor manera de estar siempre organizado es teniendo divisiones claras en tu ropa, pon tu ropa del trabajo separada de tu ropa casual y de tu ropa del gimnasio, así no solo vas a ahorrar tiempo en las mañanas, también vas a estar más consciente de qué es lo que tienes, o si te falta algo. Vas a evitar que tu clóset se convierta en una masa sin forma en la que tienes que hacer una excavación arqueológica solo para encontrar el pantalón que te quieres poner. Si quieres ir un poco más lejos, o eres obsesivo como nosotros, una vez que tengas todo separado, puedes organizarlo por color para que todo se vea un poco más armónico y para que elegir que ponerte sea mucho más fácil.

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